lunes

Tragar semen disminuye las posibilidades de padecer cáncer


Me dan más ganas de escribir aquí que en cualquier papel náufrago, o sea, a causa de mi consciente vanidad me he esforzado de no personificar al típico narcisista obsesionado con el aplauso y el guiño de ojos de mujeres sedientas de ganchos de atención. Pero lamentablemente mis fuerzas hoy acabaron, mi plan de reprimir tales instintos banales y exageradamente egocentristas perdió rumbo (pretendía escribir con fiebre algo alucinante, pero hace ya unos 15 minutos que se me pasó). Me dan ganas de escribir más aquí que para mí por esa vaga esperanza de que alguien lo descubra y lo presione contra sí y lance un cohete al aire que caerá directo a mi esternon, esa pileta encendida repentinamente en tu pecho, esa emoción y cosquilleo, el de las cienes también cuando te emocionas y los ojos explotando agua salada (las lágrimas son asquerosas, me refiero a su sabor). ¿De qué vendrá eso de llorar?, como si el cuerpo quisiera deshidratarse y fallecer seco al instante sin muchos resultados. ¿y de qué vendrá eso del respirar agitadamente?, como si los pulmones dentro de su ceguedad pensarán que el diluvio comenzó e intentaran rescatar todo el oxígeno posible para tener reservas para unos cuantos días. ¿ y de la voz temblorosa? como si la lengua se quisiera fugar de la boca y rodar y rodar hasta caer muerta y balbucear como conclusión vital "me inventaron para besar, y veme aquí, odiándote y no sabiendo qué replicarte". ¿de qué vendrá eso de escribir tanta porquería sólo para sorprender y recibir esa señal que te deja en paz, esa señal, "sí, no eres como ellos, eres una monstruosidad, el mundo rueda bajo tus pies, sigue el paso que quieras". Pues no vale la pena.

Genisious
(Retrato de un sabihondo y su perro sabhueso)

Un anciano sentado en una silla de ruedas, abrigado por un chal cuadrillé rojo y de contornos azules. Se encuentra en una amplia biblioteca contemplando la tarde por el gran ventanal que da hacia el jardín, su mirada es apacible.
Entra un tipo de smoking, con un bigote pequeño entre los dos orificios de la nariz, una rosa violeta en el bolsillo del frack, un sombrero de copa y un peinado destellante hacia atrás.

-Cómo se encuentra el día de hoy señorito?- le pregunta a través de una cinica sonrisa.
-muy alentador, y vosotros?- le responde cambiando su distendido mirar a uno de hastío.
-no veo a nadie más aquí señorito, pero si se refiere a mí, pues muy bien- con la misma sonrisa.
-no sea amedrantador (frunce su ceño) pero bueno, quiere apoyarse porfavor?.
-apoyarme? dónde?- con curiosidad mirando hacia todos lados.
-no sea litúrgico, porfavor, allí- le señala un pequeño banco de madera.
-usted dice en la silla?.
-eminentemente.
-bueno, como le dije hace algunos años, esta enfermedad me tiene encadenado a un cactus, ahora le replico que este cactus ya me ha hecho sangrar las espalda lo suficiente como para dormirme por la anemia y pensar en dejarme llevar por el sueño.
-creo que usted ha estado algo acicalado, el subterfugio de correr tras el reloj que dice las 12 exhaustivamente; ya han habido demasiados sacrilegios como parar volver a poner un pie en la entrada. Debería ir a un especialista y extrapolarmente ceder los mecanismos de esta maquinización tan abrumadora.- le dijo con su mano apoyada en el mentón.
-intento entenderlo, pero no logro traducir sus ideas señorito- le dice acercándose.
-porfavor, eso es una auguria, no sea laico, vamos, sea algo mas instruído- mueve la mano en el aire exasperadamente.
-ya, está bien, intentaré dar con lo que me intenta decir.
-intentar?, no sea frenético- le contesta acomodándose en la silla de ruedas.
-discúlpeme señorito, porfavor, continúe.
-como le iba diciendo, la sanguínea reducción de la fricción es algo asi como una alunización sacramental, o sea, digo, si el seno de un anglicano es ser trogolodita no quiere decir eso que usted crea en la indumentación fraccionaria.
-estoy algo confundido, podría repetírmelo si no es mucha la molestia?- dijo apretando sus manos con nerviosismo.
-¡eres un espartaco!, nadir de ultimaciones.- gritó abriendo completamente los párpados, con sus ojos pegados en él.
-le ruego que me disculpe, se que no estoy a su altura, porfavor, ruego que me lo repita, no volverá a ocurrir- le dice tembloroso.
-ya, observaré tal localización de esta visión así, pone ojo. La amenización de la trivalidad, o sea de la kábala, escucha bien ésto: kábala, K-A-B-A-L-A; ka, a, be, a, ele, a. propone al ser minucioso una acción diametral al versículo del torá, amegh, phallós in kolpos, entiendes?
(el tipo de smoking concentrado y con su brazo apoyado en su rodilla sujetando su mentón afirmaba con la cabeza)
-excelente, entonces extrafalariamente el francmasón silverstrauss deliberó en la última sensacionalización de la invalidez, por eso es que el cactus te raja la cérvix.
-ahh, entonces usted quiere decir que...
(el anciano lo interrumpe estrepitosamente)
-yo no quiero decir nada, yo solo lo digo!, ¡ergástula!.
-señorito porfavor cálmese!, siento mi incompetencia.
-no se cómo se te ocurre introducirte en mis aposentos y refutarme con tal calaña y desapego!
-no porfavor, perdone usted, ahora lo estoy entendiendo completamente.
-!órdago!, !órdago! qué hice yo parar amamantar tal aseveración!
-porfavor, qué puedo hacer yo por usted, discúlpeme por favor.
-nada, sólo que no seas tan nocivo.
-me ocuparé de ello, porfavor , prosiga en su interesantísima conversación.
-qué es conversacion?.
-un diálogo?.
-qué es un dialogo?.
-un intercambio de ideas entre un emisor y un receptor?.
-qué es un emisor?.
-el que crea y manda el mensaje?.
-qué es un mensaje?.
-una idea?.
-qué es una idea?.
-según Platón es....
-qué es Platón?.
-un filósofo griego que expuso en...
-no, no, no, no, me refieron a platón, no sea arranchado.
-un hombre?.
-usted es demasiado infanticida aún, platón proviene del advervio plato de grandes proporciones, que en árabe significa donde se come y en español, gordo u obeso; en griego proviene del advervio alinteghius, si le quitamos el preverbio a, queda como linteghius, lo que significa lentejas.
- me sorprende su sabiduría señorito.
- muchas gratitudes, no hay por.
- bueno, entonces debo seguir la kábala para inmiscuirme en la dualidad del alma y con ello caminar por el hilo sin desmonorarme.
-cuándo le he nombrado yo la dualidad almática?.
-nunca, pero creo que la vida sin ningún particular..
(el anciano lo interrumpe subiendo la voz hasta que el tipo de smoking calla)
-usted no cree, usted es efemérides!, debería encerrarse en su pieza durante años y leer hasta que los ojos se le cremen.
-perdone usted.
-que infortuito, debo irme a presencia de otro diálogo.
-oh no, no se preocupe, prosiga.
-pero antes le cantaré una poesía.
-sería un placer infinito para mí.
-muy excelente aquí va:

ameniderasque cuaspikarón sukilluo
coyhaique sandungue salamandra
shoppenauer!, sin balón de gasiesisilis
almendra kafka escarmenar ¡onomatopeya!
paralisis de pipedo, eterfinifrete, guido
champú golondria caspiosa, ¡salmuera!
¡hachís!

(el tipo de smoking se levanta de su asiento apenas concluye el poema y aplaude a caudales, casi reventándose las manos).

Cierre de telón


No hay comentarios: