domingo

Casata de Pingüinos

De copión digo: dedicado a la mala escritura.



Por narcisismo comencé a escribir en esto
y con el mismo narcisismo ahora continúo.
Y me voi a dar la ocasión de utilizar este
espacio abierto para ponerme a pasear
en mi camioneta con megáfono a recitar
mis más humildes odiosidades, como el circo
te invitaba por las tardes a introducirse en
sus sàbanas de plástico a dejar pasar el tiempo
en zapatos de algodòn.

Me colgué del esternón al travesaño de un arco
oxidado, y el dolor que cuando niño me achinaba
los labios hoy se esfuma como un vapor invisible
que me vuelve inmune a sus traumas.
Una sonrisa programada y agradable
se quedó quieta y sin intenciones de largarse
de mi rostro, y sus grietas en la frente de penas
ya fosilizadas que retrataban mi constante
cópula con la vida cruda
comenzaron a rellenarse de piel nueva.

La noticia no me llegó tan de golpe, porque
por cada respuesta suya
me preparaba para la pérdida
y la costumbre me alivianó el "NO".
No quiero hablar demasiado de ella
porque no lo entenderían con unas pocas
frases, ni siquiera con una novela elocuente.
Quédense con el gusto de las cerezas en la boca
y no pregunten de qué árbol las sacaron.

La marea no ha subido lo suficiente para ahogarme,
ni el verdugo ha apaleado demasiado mi pecho,
así que continúo tal cual me dejó
la luna anterior.
Con unos cuantos rasguños tal vez,
pero sanarán en un santiamén.

Amén Dios Pingüino.


Proposición solitaria:
Como un diario de vida abierto en la entrada de la casa.
Quizás algunos tengan la curiosidad de buscar sus problemas
en otras almas y lean esto.
El que desee ayudar a la sociedad acompáñeme en mi campaña
de pintar corazones en la mayor cantidad de paredes posibles,
o en micros, paraderos, vidrios, culos de viejas, señales de tránsito
y verán como todo comenzará
a sanar.

No hay comentarios: